Educación Sexual

La educación no es igual a información y para ello bastan un par de ejemplos:

1. El hecho de saber que has completado tu desarrollo físico gracias a las hormonas no te hace endocrinólogo.

2. El hecho de que te hayan dicho que la aspirina quita el dolor de cabeza no te hace conocer todas su aplicaciones, sus implicaciones positiva y negativas en el organismo, la serie de factores que influyen en su administración y tampoco cómo atenderlas.

El tema de la sexualidad ha permanecido en silencio por muchos años, me atrevería  a decir siglos, durante el siglo XVIII y XIX se promovía el silencio del tema o este estaba limitado a la alcoba relacionado siempre a la reproducción. ¡Cuántas generaciones arriba de la tuya aún guarda silencio!. La de la juventud actual, sin embargo, NO, al menos el silencio está centrado en cuestiones como la vergüenza y la culpa que la sociedad arrastra desde entonces, nunca por falta de interés. El silencio se ha ido hoy, de hecho, la sexualidad es uno de los temas de los que  más se habla, y no está destinado precisamente a la reproducción, son temas como la pareja, los distintos acuerdos y tipos de pareja que existen, las relaciones sexuales y diversas prácticas relacionadas, las disfunciones sexuales y los fármacos que las atienden, las dudas en cuánto a cómo debe comportarse una mujer o un hombre, la interrupción del embarazo, la pastilla anticonceptiva de emergencia,  la diversidad sexual, el sexting, el bullying sexual en razón de género, chantaje, extorsión o hasta diversión, así como la pornografía, los temas en boga entre los jóvenes, si a esto agregamos la ignorancia sumada al silencio de muchos adultos, la indiferencia de las autoridades o el miedo de los profesionales de la salud y la educación, el panorama en educación sexual aún no es alentador.

 

Y es que no es casualidad que en México la pornografía sea el tema más popular en internet antes de las redes sociales y los buscadores de información que tienen también una alta popularidad pero que no la alcanzan. Tienes mucha información al alcance de un click pero ¿sabes utilizarla?

La gente usa la información a su conveniencia y sobretodo basada en la opinión de sus amigos, abuelita, compadre o un buscador como google, yo les invito a poner a prueba sus conocimientos frente a información basada en evidencia científica, en investigaciones bien realizadas y avaladas por instituciones como CONACYT (consejo nacional de ciencia y tecnología) y no en aquellas truqueadas e inventadas para manipularte.

Ahora bien ¿es suficiente? Otro ejemplo:

1. Si yo le pregunto a un adolescente, cómo se usa el condón masculino, cuánto cuesta y donde se consigue gratuitamente, me responde de manera efectiva y en un examen se saca 10, pero si no lo usa porque no sabe negociar, tiene miedo a lo que su pareja piense o diga, o simplemente se basa en el argumento “me ganó la calentura” o con el famoso “con condón no se siente igual” carece de una educación integral de la sexualidad.

En el Instituto Mexicano de Sexología investigación tras investigación en la población Mexicana se ha demostrado que las actitudes con respecto a la sexualidad son el pie del que cojea la población en general, incluyendo personas con licenciatura y postgrado en México, porque, sí!, es verdad, no se siente igual con condón pero tampoco se siente igual tener VIH que no tenerlo, no es igual planear un embarazo que tener que enfrentar la responsabilidad que implica cuando no  me lo esperaba por dejar para otro momento lo que deseo en el tema de la maternidad/paternidad. Los conceptos de masculinidad y feminidad se tambalean generando confusión y división dando como resultado entre otros, la violencia.

El conocimiento es poder, y no hablo del poder que coerciona a otro, sino del poder sobre las decisiones que tomas con respecto a tu salud a tu persona y por supuesto al ejercicio de tu sexualidad sin olvidarte de valores como el amor y respeto propios y hacia los demás.

Dra. Mayra A. Pérez Ambriz

Sexóloga Clínica

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Citas. 56 01 71 28

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Cómo diferenciar a un profesional de la sexología de quien no lo es

A partir de la mercadotecnia y diversas fuentes de información empezaron a sacar a la luz la importancia de hablar sobre la sexualidad, infinidad de personas, con diversas formaciones, siendo la medicina y la psicología las más socorridas para la atención del tema, decidieron auto nombrarse sexólogos/as teniendo como sustento la lectura de un par de libros o bien, haciendo pequeñas investigaciones al respecto. Estas personas fueron adquiriendo cierta fama. Algunas de ellas sí decidieron especializarse y estudiar el tema, otras más, continuaron con esta forma de entretenimiento, pues el tema de la sexualidad también puede vivirse desde ahí.

En el entendido de que la sexualidad es un tema que cruza de forma transversa diversas áreas formativas en el campo de las humanidades, además de saber que todas y todos lo conocemos (desde libros enfocados a la ciencia y al estudio del tema, hasta revistas del corazón o de fitness, donde ya es tema de portada), ha facilitado el camino para que infinidad de charlatanes se coloquen el título (la gran mayoría sin serlo) de sexóloga o sexólogo.

 

¿Cómo puedo comprobarlo?

 

Una persona con estudios formales en el área de la sexualidad, no sólo tiene conocimiento sobre el tema, también lo complementa con información científica actualizada en investigaciones. A su vez, al tener un amplio conocimiento de las conductas y prácticas sexuales humanas, no utiliza los conceptos con ligereza alguna, es decir, sabe que existen infinidad de términos que no deben ser utilizados, pues la carga moral y personal al momento de citar dichas palabras, por  lo  general propicia una sensación de malestar en la persona que éste atiende por sentirse juzgada o no entendida. Este punto es muy delicado y pocas veces perceptible por la facilidad con la cual se utilizan dichos términos y conceptos, entonces el profesional de la sexología siempre utilizará el lenguaje de quien consulta como principal referencia.

 

Otro aspecto a detallar tiene que ver con las actitudes que siempre se manifiestan alrededor de los temas sexuales. Las y los sexólogos sabemos y conocemos que hablar de sexualidad, aun siendo un tema más "abierto", sigue generando situaciones de vergüenza y temor al abordarse, no es fácil hablar de la propia sexualidad, por lo tanto no se puede sojuzgar con imprecisiones o adjetivos como "bueno" o "malo" por la subjetividad que implican dichos términos.

 

Así podría seguir abordando la diferencia y la importancia que tienen los estudios formales en el ámbito de la sexología y no dejarse llevar por la apariencia y pensar que solo porque habla de sexo ya es especialista en el tema. Es necesaria e imperiosa la formación en sexualidad y la certificación en la misma para poder hablar de manera clara, objetiva, con fundamento científico y no solo por moda o cuestiones mercadológicas.

 

Hay que recordar que al buscar un profesional de la salud (física, mental, emocional y sexual), debemos de estar muy atentos sobre quién depositamos nuestra confianza, se recomienda que de preferencia, al asistir con el especialista, se soliciten: título, cédula profesional o los documentos que amparen los conocimientos y experiencia de quien nos atiende pues es responsabilidad de quien consulta conocer quién le va a atender.

 

Y recuerda que hablar de la sexualidad siempre incluye al erotismo pero va más allá del placer y la respuesta sexual pues se suman cuestiones que involucran las emociones, sensaciones, estudios en género, prácticas sexuales, expectativas sociales, mitos, estereotipos, educación, lenguaje, etc.

Jonathan Altamirano Cortés

Psicólogo y Sexólogo Educativo y Clínico

Tel. 56017129

@sexologo_jacko

 

A continuación te presentamos algunas características que pueden ayudarte a notar la diferencia:

Sexólogo/a

No sexólogo

Profesional formado en el área de las sexualidades humanas que puede demostrar con documentos avalados por una institución seria.

Profesional formado en el área de humanidades sin especialización o postgrado en sexología.

Profesional que no cuenta con una formación sexológica avalada por una institución reconocida.

No te dirá qué hacer.

Señala paso a paso qué hacer.

Te acompaña respetando tus valores.

Sostiene una actitud impositiva.

Te acompaña a conocer las razones de tu experiencia.

Da consejos y recomendaciones con base a sus propios valores y creencias.

Detiene sus juicios para escucharte.

La información que brinda suele basarse en la educación no formal de la sexualidad, es decir desde su propia mirada, antes de la mirada de quién consulta.

Te asesora para descubrir otras posibilidades fomentando la reflexión, para la toma asertiva de decisiones informadas.

Tiene una mirada dicotómica de la vida sexual. Si algo está bien, lo demás necesariamente está mal.

Respeta tus valores y creencias.

El motivo de consulta siempre es un problema.

La información que brinda siempre es basada en evidencia científica.

Intenta cambiarte o refuerza la idea de que lo que necesitas es cambiar.

No da por hecho que el motivo de consulta tiene un origen necesariamente biológico o psicológico determinado, ya que, siempre basará su juicio en una historia clínica sexológica completa.

Encasilla el motivo de consulta en una sola causa, sin descartar otros orígenes.

No se centra sólo en la vida erótica de la persona.

Al hablar de sexualidad se centrará en el coito, y/o prácticas con fines reproductivos descalificando diferentes prácticas y conductas que refuerzan mitos y tabúes.

Las intervenciones son de acuerdo al sujeto y su experiencia.

Las intervenciones son de acuerdo a su propia experiencia o formación profesional.

Los términos o conceptos que utiliza son descriptivos y libres de estigma.

Muestran su postura como verdad única, en ocasiones juzgando mal la sexualidad de otros.

Fomenta el ejercicio de una sexualidad libre y responsable.

Se responsabiliza por el proceso, elecciones y ejercicio de la sexualidad del consultante.

Respeta la autonomía del consultante y su integridad corporal.

Aprovecha el tema de la sexualidad para promocionarse difundiendo información estigmatizada o sin carácter científico, perpetuando ideas y creencias falsas.

Refiere de manera oportuna al profesional que pueda atender el motivo de consulta si éste no es de su competencia.

 

 

Mayra Aidee Pérez Ambriz

Médica Sexóloga Clínica

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Terminología y sólo algunos de los aspectos básicos sobre las variaciones de género.


 

Empezaré diciendo, como lo he publicado tantas veces en redes sociales, que los conceptos no definen a las personas, que como humanidad nos hallamos frente a la paradoja de encerrarnos en un concepto o, recrearnos en varios, ya que no podemos vivir sin significado. Siendo el lenguaje a través del cual obtenemos todo aquello por lo que nos definimos frente al otro, es necesario conocer todos los conceptos que como sociedad(es) nos hemos encargado de inventar y construir, en la medida de lo posible, sobre todo si nos dedicamos a la salud o al activismo, puesto que en la vida cotidiana y desde mi muy particular punto de vista, es importante saber mucho más cómo vives TU vida en razón de tu historia, que lo que dicen los libros de todas las disciplinas que entran en el rango de las llamadas “Humanidades”. En esta ocasión te presento la terminología que en SI Salud Integral utilizaremos de manera general y cotidiana invitándote siempre a participar en la construcción de una sociedad más justa empezando por definir lo que eso significa para ti y para nosotros, y en la medida de lo posible, recrear juntos un lenguaje inclusivo, sólo no olvides que lo que te incluye a ti, excluye a otros y viceversa precisamente por la diversidad de la especie y esto JAMÁS justifica el odio en ningún sentido.

Suele utilizarse el concepto más popular, nosotros abogamos por aquellos términos que son descriptivos y que no pretenden ser valorativos, estigmatizantes ni  patologizantes, sin embargo, siempre se ha de tomar en cuenta el contexto que no es el mismo en todos los casos, de lo que se dice, lee o escribe, te invitamos a tomarlo en cuenta.

 

Los siguientes conceptos se describirán en orden alfabético :

 

-ismo Sufijo que entra en la formación de palabras con el significado de:

I Doctrina, sistema, escuela o movimiento: platonismo, conservadurismo, capitalismo.

II Actitud, conducta: egoísmo, puritanismo, alcoholismo.

III Palabra o expresión propios de una lengua o dialecto: latinismo, anglicismo, andalucismo.

IV Actividad o afición: alpinismo, atletismo, coleccionismo.

Condición: isomorfismo, tropismo.

 

-idad Forma sustantivos abstractos a partir de adjetivos, indicando "cualidad de" 

El prefijo trans- quiere decir “cambio”, el prefijo tras- quiere decir “detrás de” y el prefijo tra- quiere decir “a través de”; dado que la vivencia de estas personas es diversa, no debería haber conflicto en utilizar cualquier prefijo antes de las palabras “vesti” o ”género”.

 

Agenerismo: Personas que se identifican plenamente como mujeres o como hombres, su rol genérico no es predominante. Pueden presentarse como parcialmente varones y parcialmente mujeres.

 

Ambifilia (AmF) Es el gusto y la atracción por los Órganos Sexuales tanto de mujeres como hombres. Sin que implique la polirrelación y sin necesariamente incluir al género.

 

Androfilia (AdF) Es el gusto y atracción por los Órganos Sexuales Masculinos

 

Asignación de género: Se establece al nacer la persona a partir de la rotulación que hacen médicas/os y familiares basándose en las características morfológicas del individuo, generalmente sus órganos sexuales, específicamente vulva o pene.

 

Asexual: No existe atracción sexual hacia ninguna persona.

 

Autoginefilia: Condición que se describe por el gran gusto o atracción hacia la propia imagen femenina y sin necesariamente incluir al sexo.

 

Bigenerismo: Personas que se identifican plenamente como mujeres o como hombres, su rol genérico no es predominante alternan entre rol masculino y femenino.

 

Cisgénero:  Personas cuya identidad de género y sexo son concordantes al comportamiento que a este le fue socialmente asignado.

 

Continuo del género:

Se presentan tres factores con los que se pretende explicar la estructura de cada género, dónde están los Factores Detonantes que serían la ontogénesis de la expresión del género y que no en todos está determinado. Por otro lado se encuentran los Factores Reforzadores que como su nombre lo menciona serán aquellos elementos sociales o psicológicos que hacen que la expresión de género sea firme en el individuo, y por último la Función que es la que le sirve a la persona el expresar su género de cierta forma.

 

Demisexual: Atracción sexual con personas con las que tienen una fuerte conexión emocional

 

Disforia: Emoción desagradable o molestia

 

Disforia de género: En mi experiencia coincido con lo que comenta Álvarez-Gayou, las personas conocidas como transexuales no tienen emociones desagradables en primerísima instancia hacia el género, si no hacia el sexo (cuerpo), sus emociones desagradables con respecto al género se deben a la violencia específicamente hacia la imposición de cómo vivir el rol de género en una sociedad heteronormada, y no son las únicas personas a quienes les disgusta lo anterior, por lo cual este término no es el mejor utilizado para referirse a ellas aunque lo diga la WPATH Disforia de sexo en mi opinión, sumada a la de otros, sería un mejor término.

 

Drag king mujer artista de performance que se viste masculinamente (drag) y personifica estereotipos masculinos de género como parte de su actuación. Los drag kings suelen representar personajes masculinos machistas,[] o imitar a famosos masculinos como Elvis Presley o Tim McGraw.

 

Drag queen  es un hombre que se viste y actúa como una mujer exageradamente, de forma provocativa y para dar más efecto cómico, dramático o satírico. Es una forma de transformismo con fines primordialmente (que no únicamente) actorales o de entretenimiento en espectáculos públicos.

 

Fenotipo: Expresión del genotipo en función de un determinado ambiente.

 

Genotipo: Conjunto de genes característicos de cada especie.

 

Género: Constructo social que divide a la gente en categorías “naturales” de hombre y mujer pensados como derivación de sus cuerpos masculino y femenino. Te invitamos a conocer toda la historia de la construcción a través de movimientos feministas. Una filósofa ampliamente recomendable es Simone de Beauvoir.

 

Género variante: es un término sombrilla que identifica el espectro de la expresión genérica. Esto se describe como el género ocurriendo en un continuum conceptualizando al género más allá de la dicotomía un esquema que nos ayuda a visualizar las posibilidades del género

 

Ginefilia (Gnf) Es el gusto y atracción por los Órganos Sexuales Femeninos sin necesariamente incluir al género.

 

Heterosexismo (del griego τερος, "diferente"; y del latin sexualis), o heterocentrismo, denota la suposición de que todas las personas son heterosexuales y la creencia que las personas heterosexuales son por naturaleza superiores a las personas homosexuales y bisexuales. A partir del heterosexismo se da por hecho que una persona transexual, travesti y/o transgénero es homosexual porque desde esta idea en conjunto con el sistema binario del género “no representan” la manera en que un hombre y una mujer “deberían” sentirse atraídos/as.

 

Identidad de género: Se establece entre los dos o tres años de edad y es anterior a un conocimiento de la diferencia anatómica y fisiológica. Es la autopercepción y sentimiento íntimo y subjetivo de pertenecer a alguno de los géneros “Soy niña o Soy niño”. A partir de tal identidad la/el niña/o estructura su experiencia. Desde los primeros días al nuevo ser humano lo tratan de forma especial los seres que le rodean a partir del género de asignación.

 

Pansexual. Atracción sexual por cualquier tipo de persona de cualquier género. 

 

Rol de género: Es el conjunto de ideas, normas y expectativas acerca de los comportamientos sociales “apropiados” para los hombres y las mujeres debido a su posición particular dentro de un contexto determinado de un género específico. Lo que se “puede” hacer, lo que se “debe” hacer, lo “prohibido” por pertenecer a un determinado género. Tanto el rol como el estereotipo son categorías que encierran un alto grado de valoración.

 

Sexismo / Generismo: Discriminación y/o conjunto de prácticas sociales que mantienen en situación de subordinación y explotación a personas de un sexo/género por considerarlo inferior. (Hyde, 1991) El patriarcado promueve los estereotipos y roles de género otorgándole privilegio y poder a la manera en que se encuentra distribuido el género en un sistema binario.

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Sexo. Características físicas que marcan la diferencia entre hombres y mujeres a través de las dimensiones que abarcan los órganos sexuales pélvicos internos, órganos sexuales pélvicos externos, el sexo genético, el sexo gonadal y el sexo hormonal. La combinación de las dimensiones puede dar lugar a lo que se conoce como estados intersexuales.

 

Transexual. Es aquella persona que desde la infancia temprana se percibe diferente, tiene el sueño, la ilusión y/o la fantasía constante de que cuando crezca la niña se “convertirá” en niño y el niño en niña. Se viven e identifican plenamente con el otro sexo-género al suyo asignado de nacimiento, al asimilar su sentir con el paso de los años, buscarán el adaptarse en la sociedad y con sus seres queridos como la persona que sienten ser. Las personas transexuales no se travisten, usan la ropa que socialmente está indicada para las personas de un género y al percibirse de éste género lo más natural es vestirse como tal. La búsqueda de modificar su anatomía corporal siempre se busca mediante hormonización y cirugía sin embargo, dependiendo de la adaptación de la persona, pueden ser totales o parciales estas modificaciones en su anatomía (Granados, 2008 en Granados 2010) No sobra decir que las personas transexuales son libres de elegir si modifican o no, en base a su identidad, el cuerpo y el género, los profesionales de la salud somos acompañantes y no determinantes de sus procesos individuales. Se han utilizado términos como disforia de género y discordancia de género, éste último término asignado por el CIE-11 de manera reciente, es un término descriptivo, su intención no es ser patologizante, de hecho, no se considera una enfermedad si no una condición que gracias al sistema heteronormativo y patriarcal es blanco de las más diversas agresiones que pueden afectar directamente su bienestar físico y emocional. Existen muchas formas de ser o autodenominarse transexual.

 

Transfobia: Discriminación, miedo u odio irracional dirigido a personas transgénero, travestis o transexuales.

 

Transfobia internalizada: Miedo y vergüenza internalizados que se derivan de un concepto negativo de sí mismo por ser travesti, transgénero o transexual.

 

Transgénero: término que agrupa  a travestis varones que llevan ropas variables a lo que se espera por su sexo, otras personas, catalogan bajo este término a personas transexuales que no eligen la cirugía para modificar su cuerpo y que, aun viviendo como mujeres todo el tiempo, eligen no tomar tampoco hormonas, personas que combinan géneros sin pretender pasar de uno a otro. También han sido clasificados de esta manera aquella persona, hombre o mujer de nacimiento, que ha adoptado por completo el rol, la vestimenta y el comportamiento casi siempre estereotipado del otro sexo-genero al propio de nacimiento. Busca tener el reconocimiento como persona y se desenvuelve en totalidad con su grupo social en el género que adoptó. Cabe la posibilidad de que busque modificar su cuerpo mediante hormonización, acorde a su identidad social. Existen muchas formas de ser o autodenominarse transgénero.

 

Transgeneridad Término que mejor expresa continuidad y pluralidad en las variaciones de género identitarias. Término sombrilla que se refiere a todos los individuos cuya expresión genérica no se alinea con las normas socialmente prescritas para el género asignado al sexo biológico.

 

La travestidad es una expresión comportamental de la sexualidad que se conceptualiza como el gusto que tiene una persona por utilizar prendas, manerismos, accesorios o lenguaje atribuido en una sociedad y época determinada al otro género. Existen muchas formas de ser o autodenominarse travesti.

 

Mayra A. Pérez Ambriz

Médica Sexóloga Clínica

Tel. 56017128

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Espero tus comentarios a: mayraperezsisaludintegral@gmail.com

 

Referencias:

 

Adrian, T. (2013). Cuadrando el círculo: despatologización vs derecho a la salud de personas TRANS en DSM-5 y CIE-11; Synchronize the circle: depathologization vs right to health of TRANS in DSM-5 and ICD-11 PEOPLE. Comunidad salud, 11(1), 60-67.

http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1690-32932013000100008

Álvarez-Gayou, J. L. (1990) Elementos de Sexología México. Interamericana.

Álvarez-Gayou, J. L. (1986) Sexoterapia Integral. México. Manual Moderno.

Álvarez-Gayou, J. L. (1996) Sexualidad en la pareja. Manual Moderno: México.

Álvarez-Gayou, J. L., Millán, P. (2009) Homosexualidad, bisexualidad, travestismo, transgeneridad y transexualidad: Derrumbe de mitos y falacias. Segunda Edición. Instituto Mexicano de Sexología: México.

Barbadilla, A. Ensayos sobre la genética. Conceptos básicos: Genotipo y fenotipo. Extraído de: http://bioinformatica.uab.es/base/base3.asp?sitio=ensayosgenetica&anar=conceptos&item=genoti (11 marzo 2015)

Biblioteca Nacional de Medicina de E. E. U. U. (2015) Genética. Extraído de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002048.htm (3 marzo 2015)

Correo, el diario de todos (2012) Niños y niñas de género variante. Extraído de: http://www.diariocorreo.com.ec/noticia.aspx?idNoticia=31224 (14 marzo 2015)

Diccionario de Psicología Científica y Filosófica. Ontogénesis. Extraído de: http://www.e-torredebabel.com/Psicologia/Vocabulario/Ontogenesis.htm (15 marzo 2015)

EcuRed (2015) Reproducción. Extraído de: http://www.ecured.cu/index.php/Reproducci%C3%B3n (3 marzo 2015)

Fonseca, C. & Quintero, M. (2009) La Teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas. Sociológica (24/69). Estado de México.

Granados, E. (2010) “El travestismo masculino” Tesis para obtener el grado de Maestría en Sexología Educativa, Sensibilización y Manejo de Grupos. Instituto Mexicano de Sexología. México D.F

Hyde, J. y DeLamater, J. (2006) Sexualidad humana. MacGraw-Hill: México.

McCary, J., McCary, S., Álvarez-Gayou, J., Del Río, C., Suárez, J. (2000) Sexualidad humana de McCary. 5ª. Edición. Manual Moderno: México.

Papalia, D., Wedkos Olds, S., Duskin Feldman, R. (2001) Desarrollo Humano. Octava Edición. McGraw-Hill: México.

Reflect Acción (2009) Relaciones de poder. Extraído de: http://www.reflect-action.org/es/node/158 (15 marzo 2015)

The World Professional Association for Transgender Health (2011). Standards of Care for the Health of Transsexual, Transgender, and Gender Nonconforming People (7th version). Disponible en: www.wpath.org

Todo lo que necesitas saber para todos. Cisgénero. Extraído de: http://lasaludfamiliar.com/caja-de-cerebro/conocimiento-6939.html (11 marzo 2015)

Torices, I., Ávila, G. (2011) Conceptos básicos para la educación de la sexualidad y la prevención del abuso sexual infantil. Educación de la sexualidad y prevención del abuso sexual infantil. Secretaría de Educación Pública: México.

Urban Dictionary (2007) Gender fluid. Extraído de: http://www.urbandictionary.com/define.php?term=gender+fluid (15 marzo 2015)

Hembree, W. C., Cohen-Kettenis, P., Delemarre-van de Waal, H. A., Gooren, L. J., Meyer III, W. J., Spack, N. P.,  Montori, V. M. (2009). Endocrine treatment of transsexual persons: An Endocrine Society clinical practice guideline. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 94(9), 3132-3154. doi:10.1210/jc.2009-0345

 

Feldman, J., & Goldberg, J. (2006). Transgender primary medical care. International Journal of Transgenderism, 9(3), 3-34. doi:10.1300/J485v09n03_02 

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Previniendo el Abuso Sexual


Previniendo el Abuso Sexual


El Abuso Sexual (AB) se refiere a toda acción de connotación sexual (tocamiento de genitales, de partes del cuerpo, besos dados al menor o que el menor los realice que impliquen un fin sexual, obligar al menor a realizar o ver actos sexuales)  realizada a un menor por un adulto o por un menor que tenga jerarquía y poder.


La violación es el acto de introducir el pene o algún objeto en los genitales u orificios del cuerpo del menor, la violación es un Abuso Sexual, pero un Abuso Sexual no necesariamente implica una violación.


En la mayoría de los casos se piensa que quien abusa de un menor es alguien alejado de la familia, alguien a quien se pueden encontrar en la calle, en el parque o en cualquier lugar público, pero la realidad no es así, las estadísticas dicen que más del 90% de Abuso Sexual a los menores se realiza por los familiares de primer grado o por conocidos de la familia de primer contacto y que es llevado a cabo en la casa del menor.


Si bien hay que enseñar que los niños obedezcan y respeten a los adultos y a los que son mayores que ellos, también es muy importante enseñarlos a expresar sus sentimientos, ya que de esta expresión puede depender que ellos se defiendan de una agresión de tipo sexual.


Un punto que debemos tomar en cuenta como adultos es lo que solemos pedir a los niños, cuando se quedan encargados con un adulto o alguien mayor a ellos, es “te portas bien” “obedeces en todo lo que te pidan” y no nos ponemos a pensar en lo que implican estas dos simples frases, un abusador sexual suele decirles “pórtate bien conmigo y te doy…” “recuerda que me tienes que obedecer en todo o si no pasara….” el menor está cumpliendo con lo que le solicitaron, se está portando bien y obedeciendo a lo que le piden por lo que es un blanco fácil, por lo tanto, se deben buscar las frases adecuadas, según la educación de cada quien, que impliquen un respeto hacia el otro.


Otro elemento de suma importancia, en caso de que ya se haya producido un Abuso Sexual, es siempre creer en lo que diga el niño ya que en la mayoría de los casos el menor no suele inventar hechos relacionados con un Abuso Sexual y evitar lo más posible cuestionarlo sobre el hecho o decirle que miente y que por eso que está diciendo puede provocar algún problema, pues entonces el menor desistirá de dicha confesión y puede seguir siendo objeto de más abusos.


Cuando se tenga sospecha de que existe un Abuso Sexual, lo más conveniente es buscar ayuda de un especialista lo más pronto posible para que le brinde el apoyo necesario al menor y a la familia.


Recordemos que los niños no inventan situaciones que no conocen, y si comenta la posibilidad de un Abuso Sexual se debe investigar con especialistas antes de realizar cualquier acción personal o legal.



Juana Castañeda López

Lic. en Psicología






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Tercera y última parte: Identidad de Género por Mayra Pérez Ambriz


Nada que un ser humano haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.

                           Martin Luther King


Violencia, discriminación y salud mental

La intolerancia social entreteje situaciones dolorosas que hacen de la diferencia un dilema que constantemente empuja al ajuste de las normas sociales, logrando que muchas personas con variaciones del género supriman su identidad evitando identificarse con lo que realmente son; afortunadamente, también existen quienes aprenden a aceptar y acoger a sus hijos/as, familiares y amigos con variaciones del género tal y como son.

Desde el enfoque de la CIE, la discordancia de género o transexualidad, puede afectar la salud mental en la medida en que produce un sufrimiento significativo y una desventaja adaptativa importante. El umbral clínico se traspasa cuando la persona experimenta preocupación, incertidumbre por su identidad de género, llegando en ocasiones a ser esta experiencia tan intensa que se convierte en el aspecto central de la vida, lo cual obstaculiza el logro de una identidad de género libre de conflictos y en algunos casos, impide la normalización de la vida misma

¿Por qué produce tanto sufrimiento?

Por muchas razones. La sociedad determina los límites simbólicos que indican quién está dentro y quién queda fuera del orden social. Sentirse incluido en uno de los polos de la dicotomía hombre-mujer, ofrece seguridad. La identidad es un proceso que permite a las personas ubicarse en el mundo. La identidad se piensa de forma ontológica. La configuración esencialista del pensamiento occidental tiende a naturalizar la identidad y a definirla como estructura sólida, nada cambiante.

Decir: «soy mujer», sentirse un miembro de un grupo predeterminado socialmente, tranquiliza, ayuda a vivir sin dudas ni ansiedades. Desde esta perspectiva se pueden entender los altos niveles de angustia que produce situarse fuera del modelo dicotómico que utilizamos cuando desde el punto de vista genético, hormonal y morfoanatómico se pertenece a un sexo y desde el punto de vista psicológico y social a otro. Nuestro modelo occidental no contempla un lugar para aquellas mujeres psicosocioemocionales que tienen órganos sexuales masculinos. La cirugía de reasignación de género subraya el modelo occidental del género, encarnando la polarización de éste en base a los órganos sexuales y el cuerpo. Otro motivo de sufrimiento radica en que por ahora, la solicitud de reasignación de sexo, sigue siendo una demanda individual, sin estatus social de acogida, de aquí la importante angustia que exponen las personas con discordancia de género. Así mismo el aislamiento social que sufren muchas de estas personas repercute de una manera notable en el nivel de autoestima, ya que tienen que enfrentar consecuencias adversas por poseer un autoconcepto poco reforzado socialmente además de contribuir a crear dificultades en la adaptación social produciendo interrupciones tempranas de la escolarización y dificultades en el ámbito laboral.

Las dificultades de socialización, del desarrollo escolar y laboral llevan, en ocasiones, a la práctica de trabajos marginales. Asimismo, la preocupación por su aspecto físico y los cambios que quieren conseguir, para adaptarse  y disminuir el malestar que les produce su sexo biológico, se convierte en una actividad absorbente que ocupa gran parte de su tiempo y que entorpece aún más la adaptación al medio. Estas dificultades a lo largo del ciclo vital, dan lugar a la necesidad de exploración de la comorbilidad psíquica, como parte indispensable del proceso a la salud. Si a esto le sumamos que muchos profesionales de la salud física, mental y sexual desconocen del tema, se vuelve urgente desarrollar una conciencia pública y política alrededor de la discriminación, reformas legales y médicas al respecto en todo el país.

En la medida en que han surgido nuevas identidades colectivas, dando cuerpo y voz a personas tradicionalmente marginadas, invisibilizadas y discriminadas por las costumbres y los marcos normativos, las distintas sociedades han reconfigurado reflexivamente los límites binarios del género. La mutua afectación de la expresión experta y la popular teje el entramado simbólico que va proveyendo de nuevos lenguajes, gestos, territorios y fórmulas a las actuaciones identitarias.

Conclusiones

La idea de etiquetar a alguien como hombre o mujer es una decisión social que parte del cuerpo sexuado para construir significados, pero que de ninguna manera puede limitarse a él, de hecho sólo nuestras creencias sobre el género –y no la ciencia- pueden definir nuestro sexo. Sin embargo, el modelo cerebral se revela como el nuevo paradigma de la verdad sustancial sobre los cuerpos sexuados, los géneros y los deseos a pesar de que anteriormente se ha persistido en la idea de que es binario, pues la propia actuación de estos géneros diversos indica la deconstrucción de los dualismos posiblemente también cerebrales, aunque, también estamos lejos de pensar que la identidad se funde solamente en la biología. El tema es complejo y hay que evitar posiciones reduccionistas que no tengan en cuenta otros aspectos como los psicológicos, sociales, contextuales. El entorno social, los valores con relación a lo masculino y femenino en una sociedad determinada, condicionan en gran medida nuestra conducta y nuestras actitudes, indican un modelo determinado a seguir, pautando entre otras características, los ideales de estatura y peso, los mecanismos de conservación, el tipo de alimentación, los cuidados estéticos, vestimentas, las características de las manifestaciones emocionales propios de uno u otro sexo.

Pero, no acabemos aquí el discurso que el debate sobre los retos que aporta la diversidad de pensamientos, ideas y conductas que emergen de las identidades apenas comienza a plantearse con fuerza. No olvides dejar tu comentario, estaremos encantados de conocer tu opinión.

 

 

Mayra A. Pérez Ambriz

Médica Sexóloga Clínica

Félix Cuevas No. 615 Int. 1 Col. del Valle

Teléfono: 56 01 71 28

www.si-saludintegral.com

Twitter: @medicina_SI

 

 

Referencias

ü  Berguero, M. et. al. (2008) Una reflexión sobre el concepto de género alrededor de la transexualidad. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría (XXVIII/101) 211-266pp.

ü  Hernández, M. et. al. (2010). Género y sexualidad: consideraciones contemporáneas a partir de una reflexión en torno a la transexualidad y los estados intersexuales. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. (XXX/105) 75-91pp.

ü  Serret, E. (2009) La conformación reflexiva de las identidades trans. Sociológica (24/69) 79-100pp.

ü  Kerr, B. & Multon, K. (2015) The Development of Gender Identity, Gender roles, and gender relations in gifted students. Journal of Conunseling & Development. Volume 93. 183-189 pp.

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Segunda parte. Identidad de Género por Mayra Pérez Ambriz

Es momento de que veamos a los géneros como un espectro en lugar de dos ideales opuestos. 

                                 Emma Watson


Identidades sociales

Las identidades sociales transgresoras encarnan, cada una a su modo, el cuestionamiento al binarismo simbólico e imaginario que norma las actuaciones de género y reduce sus posibilidades adecuadas a la existencia de hombres masculinos, mujeres femeninas que además sean heterosexuales. Desde el S. XIX se han multiplicado las etiquetas que la comunidad científica ha empleado para distinguir las cada vez más diversas y numerosas clases de personas cuya identidad de género sale de lo que se ha aceptado como norma, en cada caso el término gana consenso entre los profesionales de la salud para tener categorías en la rama y dejar de ser criminalizadas, aunque todavía fallan en su intento de confundir éstas categorías con enfermedades y por tanto aún podemos encontrar quien busque curar algo que es natural como el embarazo, el envejecimiento y otros aspectos de la condición humana que caracterizan a la especie.

No hay mejor manera de observar la fragmentación del binomio de género que estudiar la compleja relación entre la autoconcepción de hombres y mujeres, la representación subjetiva que distintas personas tienen sobre su propio cuerpo sexuado, con independencia del género al que se sientan pertenecer (identidad de género), a las personas hacia las que sienten atracción (preferencia sexo-genérica u orientación sexual) y a las muchas posibles variaciones en el ejercicio de su sexualidad.

Origen y posibilidades de la identidad de género

Los investigadores médicos mencionan que muchos de los comportamientos de género independientemente de si son los típicos o variantes, tienen sus raíces en complejos factores biológicos que ya están fijados al nacer y esto no quiere decir que exista un trastorno mental. No todos los niños/as que presentan variaciones del género las tendrán en la adultez y no todas las personas adultas que las presentan han tenido esas características en su niñez. El deseo de muchos niños/as que a temprana edad expresan las ganas de actuar, vestirse, jugar y ser tratados como si fueran del otro género, desaparece más tarde en la niñez. En los niños/as que se mantiene el deseo hasta la adolescencia y/o la adultez, sea que la expresen abiertamente o no, es posible que se autodefinan como personas transgénero. En países anglosajones el término transgénero expresa mejor la continuidad y pluralidad en las variaciones de género identitarias, es un término sombrilla que se refiere a todos los individuos cuya expresión genérica no se alinea con las normas socialmente prescritas para el género asignado al sexo biológico. Así, el término puede incluir a la transexualidad, ahora conocida como discordancia de género por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) el travestismo, la intersexualidad y otras variantes del género y esto, es independiente de la preferencia genérica u orientación sexual (heterosexual, homosexual, bisexual).

Continuará (…)


Mayra A. Pérez Ambriz

Médica Sexóloga Clínica

Félix Cuevas No. 615 Int. 1 Col. del Valle

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Primera parte: Identidad de género por Mayra Pérez Ambriz

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