Cómo diferenciar a un profesional de la sexología de quien no lo es

A partir de la mercadotecnia y diversas fuentes de información empezaron a sacar a la luz la importancia de hablar sobre la sexualidad, infinidad de personas, con diversas formaciones, siendo la medicina y la psicología las más socorridas para la atención del tema, decidieron auto nombrarse sexólogos/as teniendo como sustento la lectura de un par de libros o bien, haciendo pequeñas investigaciones al respecto. Estas personas fueron adquiriendo cierta fama. Algunas de ellas sí decidieron especializarse y estudiar el tema, otras más, continuaron con esta forma de entretenimiento, pues el tema de la sexualidad también puede vivirse desde ahí.

En el entendido de que la sexualidad es un tema que cruza de forma transversa diversas áreas formativas en el campo de las humanidades, además de saber que todas y todos lo conocemos (desde libros enfocados a la ciencia y al estudio del tema, hasta revistas del corazón o de fitness, donde ya es tema de portada), ha facilitado el camino para que infinidad de charlatanes se coloquen el título (la gran mayoría sin serlo) de sexóloga o sexólogo.

 

¿Cómo puedo comprobarlo?

 

Una persona con estudios formales en el área de la sexualidad, no sólo tiene conocimiento sobre el tema, también lo complementa con información científica actualizada en investigaciones. A su vez, al tener un amplio conocimiento de las conductas y prácticas sexuales humanas, no utiliza los conceptos con ligereza alguna, es decir, sabe que existen infinidad de términos que no deben ser utilizados, pues la carga moral y personal al momento de citar dichas palabras, por  lo  general propicia una sensación de malestar en la persona que éste atiende por sentirse juzgada o no entendida. Este punto es muy delicado y pocas veces perceptible por la facilidad con la cual se utilizan dichos términos y conceptos, entonces el profesional de la sexología siempre utilizará el lenguaje de quien consulta como principal referencia.

 

Otro aspecto a detallar tiene que ver con las actitudes que siempre se manifiestan alrededor de los temas sexuales. Las y los sexólogos sabemos y conocemos que hablar de sexualidad, aun siendo un tema más "abierto", sigue generando situaciones de vergüenza y temor al abordarse, no es fácil hablar de la propia sexualidad, por lo tanto no se puede sojuzgar con imprecisiones o adjetivos como "bueno" o "malo" por la subjetividad que implican dichos términos.

 

Así podría seguir abordando la diferencia y la importancia que tienen los estudios formales en el ámbito de la sexología y no dejarse llevar por la apariencia y pensar que solo porque habla de sexo ya es especialista en el tema. Es necesaria e imperiosa la formación en sexualidad y la certificación en la misma para poder hablar de manera clara, objetiva, con fundamento científico y no solo por moda o cuestiones mercadológicas.

 

Hay que recordar que al buscar un profesional de la salud (física, mental, emocional y sexual), debemos de estar muy atentos sobre quién depositamos nuestra confianza, se recomienda que de preferencia, al asistir con el especialista, se soliciten: título, cédula profesional o los documentos que amparen los conocimientos y experiencia de quien nos atiende pues es responsabilidad de quien consulta conocer quién le va a atender.

 

Y recuerda que hablar de la sexualidad siempre incluye al erotismo pero va más allá del placer y la respuesta sexual pues se suman cuestiones que involucran las emociones, sensaciones, estudios en género, prácticas sexuales, expectativas sociales, mitos, estereotipos, educación, lenguaje, etc.

Jonathan Altamirano Cortés

Psicólogo y Sexólogo Educativo y Clínico

Tel. 56017129

@sexologo_jacko

 

A continuación te presentamos algunas características que pueden ayudarte a notar la diferencia:

Sexólogo/a

No sexólogo

Profesional formado en el área de las sexualidades humanas que puede demostrar con documentos avalados por una institución seria.

Profesional formado en el área de humanidades sin especialización o postgrado en sexología.

Profesional que no cuenta con una formación sexológica avalada por una institución reconocida.

No te dirá qué hacer.

Señala paso a paso qué hacer.

Te acompaña respetando tus valores.

Sostiene una actitud impositiva.

Te acompaña a conocer las razones de tu experiencia.

Da consejos y recomendaciones con base a sus propios valores y creencias.

Detiene sus juicios para escucharte.

La información que brinda suele basarse en la educación no formal de la sexualidad, es decir desde su propia mirada, antes de la mirada de quién consulta.

Te asesora para descubrir otras posibilidades fomentando la reflexión, para la toma asertiva de decisiones informadas.

Tiene una mirada dicotómica de la vida sexual. Si algo está bien, lo demás necesariamente está mal.

Respeta tus valores y creencias.

El motivo de consulta siempre es un problema.

La información que brinda siempre es basada en evidencia científica.

Intenta cambiarte o refuerza la idea de que lo que necesitas es cambiar.

No da por hecho que el motivo de consulta tiene un origen necesariamente biológico o psicológico determinado, ya que, siempre basará su juicio en una historia clínica sexológica completa.

Encasilla el motivo de consulta en una sola causa, sin descartar otros orígenes.

No se centra sólo en la vida erótica de la persona.

Al hablar de sexualidad se centrará en el coito, y/o prácticas con fines reproductivos descalificando diferentes prácticas y conductas que refuerzan mitos y tabúes.

Las intervenciones son de acuerdo al sujeto y su experiencia.

Las intervenciones son de acuerdo a su propia experiencia o formación profesional.

Los términos o conceptos que utiliza son descriptivos y libres de estigma.

Muestran su postura como verdad única, en ocasiones juzgando mal la sexualidad de otros.

Fomenta el ejercicio de una sexualidad libre y responsable.

Se responsabiliza por el proceso, elecciones y ejercicio de la sexualidad del consultante.

Respeta la autonomía del consultante y su integridad corporal.

Aprovecha el tema de la sexualidad para promocionarse difundiendo información estigmatizada o sin carácter científico, perpetuando ideas y creencias falsas.

Refiere de manera oportuna al profesional que pueda atender el motivo de consulta si éste no es de su competencia.

 

 

Mayra Aidee Pérez Ambriz

Médica Sexóloga Clínica

56 01 71 28

@Sexologia_SI @medicina_SI

Escribir comentario

Comentarios: 0