Pérdida de la Autonomía en el Adulto Mayor




La autonomía, como ejercicio de la plena voluntad requiere la plenitud de sus facultades y no puede entenderse como un todo o nada.




 Al igual que los niños y adolescentes se van haciendo más autónomos a medida que van creciendo, los adultos mayores van perdiendo gradualmente su autonomía, pero esto no se trata de infantilizar al adulto mayor y reemplazarlo en las actividades que todavía puede realizar, sino ayudarlo en la medida de sus capacidades.


 Por otra parte, es importante respetar su autonomía en la medida en que se presente el deterioro, respetando sus preferencias para no ser agredido en su autoestima, para esto se hace necesario conocer sus expresiones de voluntad y criterios a través de su familia o cuidadores responsables de su bienestar.


El tomar decisiones compartidas, con el adulto mayor y los que conforman su entorno va a permitir respetar su autonomía en la medida de sus posibilidades.


Los adultos mayores no son incapaces por definición y generalmente es posible permitir y favorecer su participación, al menos parcial en las decisiones y actividades, con el fin de cuidar su autoestima y darle el lugar que le corresponde dentro de su entorno.


Así como se le ayuda en la vida diaria a caminar con un bastón, se propone el criterio de “autonomía con bastón”, es decir, apoyando y guiando para el respeto de sus valores y preferencias.


Rocío Terán Valdez
Psicóloga especialista en Tanatología

@tanatologia_si

 

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