Segunda parte. Identidad de Género por Mayra Pérez Ambriz

Es momento de que veamos a los géneros como un espectro en lugar de dos ideales opuestos. 

                                 Emma Watson


Identidades sociales

Las identidades sociales transgresoras encarnan, cada una a su modo, el cuestionamiento al binarismo simbólico e imaginario que norma las actuaciones de género y reduce sus posibilidades adecuadas a la existencia de hombres masculinos, mujeres femeninas que además sean heterosexuales. Desde el S. XIX se han multiplicado las etiquetas que la comunidad científica ha empleado para distinguir las cada vez más diversas y numerosas clases de personas cuya identidad de género sale de lo que se ha aceptado como norma, en cada caso el término gana consenso entre los profesionales de la salud para tener categorías en la rama y dejar de ser criminalizadas, aunque todavía fallan en su intento de confundir éstas categorías con enfermedades y por tanto aún podemos encontrar quien busque curar algo que es natural como el embarazo, el envejecimiento y otros aspectos de la condición humana que caracterizan a la especie.

No hay mejor manera de observar la fragmentación del binomio de género que estudiar la compleja relación entre la autoconcepción de hombres y mujeres, la representación subjetiva que distintas personas tienen sobre su propio cuerpo sexuado, con independencia del género al que se sientan pertenecer (identidad de género), a las personas hacia las que sienten atracción (preferencia sexo-genérica u orientación sexual) y a las muchas posibles variaciones en el ejercicio de su sexualidad.

Origen y posibilidades de la identidad de género

Los investigadores médicos mencionan que muchos de los comportamientos de género independientemente de si son los típicos o variantes, tienen sus raíces en complejos factores biológicos que ya están fijados al nacer y esto no quiere decir que exista un trastorno mental. No todos los niños/as que presentan variaciones del género las tendrán en la adultez y no todas las personas adultas que las presentan han tenido esas características en su niñez. El deseo de muchos niños/as que a temprana edad expresan las ganas de actuar, vestirse, jugar y ser tratados como si fueran del otro género, desaparece más tarde en la niñez. En los niños/as que se mantiene el deseo hasta la adolescencia y/o la adultez, sea que la expresen abiertamente o no, es posible que se autodefinan como personas transgénero. En países anglosajones el término transgénero expresa mejor la continuidad y pluralidad en las variaciones de género identitarias, es un término sombrilla que se refiere a todos los individuos cuya expresión genérica no se alinea con las normas socialmente prescritas para el género asignado al sexo biológico. Así, el término puede incluir a la transexualidad, ahora conocida como discordancia de género por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) el travestismo, la intersexualidad y otras variantes del género y esto, es independiente de la preferencia genérica u orientación sexual (heterosexual, homosexual, bisexual).

Continuará (…)


Mayra A. Pérez Ambriz

Médica Sexóloga Clínica

Félix Cuevas No. 615 Int. 1 Col. del Valle

Teléfono: 56 01 71 28

www.si-saludintegral.com

Twitter: @Sexologia_SI

 

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